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martes, 8 de diciembre de 2015

Aquí EstoyYo Sin Tí


Extraño como un pato en el Manzanares, 
torpe como un suicida sin vocación, 
absurdo como un belga por soleares, 
vacío como una isla sin Robinson, 

oscuro como un túnel sin tren expreso, 
negro como los ángeles de Machín, 
febril como la carta de amor de un preso..., 
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti. 

Perdido como un quinto en día de permiso, 
como un santo sin paraíso, 
como el ojo del maniquí, 
huraño como un dandy con lamparones, 
como un barco sin polizones..., 
así estoy yo, así estoy yo, sin ti. 

Más triste que un torero 
al otro lado del telón de acero. 
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti. 

Vencido como un viejo que pierde al tute, 
lascivo como el beso del coronel, 
furtivo como el Lute cuando era el Lute, 
inquieto como un párroco en un burdel, 

errante como un taxi por el desierto, 
quemado como el cielo de Chernovil, 
solo como un poeta en el aeropuerto..., 
así estoy yo, así estoy yo, sin ti. 

Inútil como un sello por triplicado, 
como el semen de los ahorcados, 
como el libro del porvenir, 
violento como un niño sin cumpleaños, 
como el perfume del desengaño..., 
así estoy yo, así estoy yo, sin ti. 

Más triste que un torero 
al otro lado del telón de acero. 
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti. 

Amargo como el vino del exiliado, 
como el domingo del jubilado, 
como una boda por lo civil, 
macabro como el vientre de los misiles, 
como un pájaro en un desfile..., 
así estoy yo, así estoy yo, sin ti. 

Más triste que un torero 
al otro lado del telón de acero. 
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti. 

viernes, 20 de noviembre de 2015

19 días y 500 noches


Lo nuestro duró
Lo que duran dos peces de hielo
En un güisqui on the rocks,
En vez de fingir,
O, estrellarme una copa de celos,
Le dio por reír.
De pronto me vi,
Como un perro de nadie,
Ladrando, a las puertas del cielo.
Me dejó un neceser con agravios,
La miel en los labios
Y escarcha en el pelo.
Tenían razón
Mis amantes
En eso de que, antes,
El malo era yo,
Con una excepción:
Esta vez,
Yo quería quererla querer
Y ella no.
Así que se fue,
Me dejó el corazón
En los huesos
Y yo de rodillas.
Desde el taxi,
Y, haciendo un exceso,
Me tiró dos besos...
Uno por mejilla.
Y regresé
A la maldición
Del cajón sin su ropa,
A la perdición
De los bares de copas,
A las cenicientas
De saldo y esquina,
Y, por esas ventas
Del fino laina,
Pagando las cuentas
De gente sin alma
Que pierde la calma
Con la cocaína,
Volviéndome loco,
Derrochando
La bolsa y la vida
La fui, poco a poco,
Dando por perdida.
Y eso que yo,
Paro no agobiar con
Flores a maría,
Para no asediarla
Con mi antología
De sábanas frías
Y alcobas vacías,
Para no comprarla
Con bisutería,
Ni ser el fantoche
Que va, en romería,
Con la cofradía
Del santo reproche,
Tanto la quería,
Que, tardé, en aprender
A olvidarla, diecinueve días
Y quinientas noches.
Dijo hola y adiós,
Y, el portazo, sonó
Como un signo de interrogación,
Sospecho que, así,
Se vengaba, a través del olvido,
Cupido de mi.
No pido perdón,
¿para qué? si me va a perdonar
Porque ya no le importa...
Siempre tuvo la frente muy alta,
La lengua muy larga
Y la falda muy corta.
Me abandonó,
Como se abandonan
Los zapatos viejos,
Destrozó el cristal
De mis gafas de lejos,
Sacó del espejo
Su vivo retrato,

Y, fui, tan torero,
Por los callejones
Del juego y el vino,
Que, ayer, el portero,
Me echó del casino
De torrelodones.
Qué pena tan grande,
Negaría el santo sacramento,
En el mismo momento
Que ella me lo mande.
Y eso que yo,
Paro no agobiar con
Flores a maría,
Para no asediarla
Con mi antología
De sábanas frías
Y alcobas vacías,
Para no comprarla
Con bisutería,
Ni ser el fantoche
Que va, en romería,
Con la cofradía
Del santo reproche,

Tanto la quería,
Que, tardé, en aprender
A olvidarla, diecinueve días
Y quinientas noches.
Y regresé...etc.

martes, 18 de agosto de 2015

Y nos dieron las 10

 
 
Fue en un pueblo con mar
una noche despues de un concierto;
tú reinabas detrás
de la barra del único bar que vimos abierto
-"cántame una canción
al oido y te pongo un cubata"-
-"con una condición:
que me dejes abierto el balcó de tus ojos de gata"-
loco por conocer
los secretos de su dormitorio
esa noche canté
al piano del amanecer todo mi repertorio.
los clientes del bar
uno a uno se fueron marchando,
tú saliste a cerrar,
yo me dije:
"cuidado, chaval, te estas enamorando",
luego todo pasó
de repente, su dedo en mi espalda
dibujo un corazón
y mi mano le correspondió debajo de tu falda;
caminito al hostal
nos besamos en cada farola,
era un pueblo con mar,
yo quería dormir contigo y tú no querías dormir sola...
y nos dieron las diez y las once, las doce y la una
y las dos y las tres
y desnudos al amanecer nos encontró la luna.
nos dijimos adios,
ojalá que volvamos a vernos
el verano acabó
el otoño duró lo que tarda en llegar el invierno,
y a tu pueblo el azar
otra vez el verano siguiente
me llevó, y al final
del concierto me puse a buscar tu cara entre la gente,
y no halle quien de ti
me dijera ni media palabra,
parecia como si
me quisiera gastar el destino una broma macabra.
no había nadie detrás
de la barra del otro verano.
y en lugar de tu bar
me encontré una sucursal del banco hispano americano,
tu memoria vengué
a pedradas contra los cristales,
-"se que no lo soñé"-
protestaba mientras me esposaban los municipales
en mi declaración
alegué que llevaba tres copas
y empecé esta canción
en el cuarto donde aquella vez te quitaba la ropa
y nos dieron las diez y las once, las doce y la una
y las dos y las tres
y desnudos al amanecer nos encontró la luna.

sábado, 14 de enero de 2012

El beso de judas

 
 
No soporta el dolor, le divierte inventar
que vive lejos, en un raro país,
cuando viaja en sueños lo hace sin mí,
cada vez que se aburre de andar
da un salto mortal.

Cuando el sol fatigado se dedica a manchar
de rosa las macetas de mi balcón
juega conmigo al gato y al ratón,
si le pido "quédate un poco más"
se viste y se va.

Cuanto más le doy ella menos me da
Por eso a veces tengo dudas,
¿no será un tal Judas
el que le enseñó a besar?

Nunca me dice ven, siempre se hace esperar,
de noche como un sueño tarda en venir,
dibuja nubes con saliva y carmín,
cobra caro cada abrazo que da,
no acostumbra a fiar.

Cuando gritos de alarma suenan por la ciudad,
cuando los sabios dicen "no hay solución"
ella pretende que hagamos el amor
en una cama de cristal
a orillas del mar.

Yo que siempre traté de aprender a barajar
los naipes al estilo del triunfador,
ahora me veo jugando de farol
mientras su manga esconde un as,
sale siempre a ganar.

Cuanto más le doy ella menos me da,
por eso necesito ayuda,
aunque sea de Judas...
bésame un poco más.

viernes, 13 de enero de 2012

Una de romanos

 
 
Has visto un ciclo en televisión de cine en tiempos de Franco
yo soy aquel chaval que creció en la fila de losmancos.
Si un dedo acariciaba una pierna, un cuello, unsujetador
bramaba la temible linterna del acomodador.

Ella tenía catorce abriles en canal
sobre la rodilla rebeca para disimular.
Aquel sabor a chocolatina, a piel, saliva y sudor
la carne de gallina me pone en el corazón.

En pantalla Dalila cortaba el pelo al cero a Sansón
y en la última fila del cine, con calcetines aprendimos tú y yo.

Juegos de manos, a la sombra de un cine de verano.
Juegos de manos, siempre daban una de romanos.

Era condición esencial organizar bien el modo
de entrar en la semioscuridad blanca y negra del No-do.
Y mientras en el circo un león se merendaba a uncristiano
la nena se dejaba besar que no la pille suhermano.

Si estrenaban Cleopatra y pedían el carnet
yo iba con corbata y pomada que cura el acné.
Hasta que aquella bici de mi niñez se fuequedando sin frenos
y en la peli que pusieron después nunca ganabanlos buenos.

Y mientras en pantalla prendía fuego a Roma Nerón
contra la última valla del cine y en calcetines aprendimos tú y yo.


Hoy que todos andan con videos porno americanos
para ver contigo me alquilo una de romanos...

jueves, 12 de enero de 2012

Quién me ha robado el mes de abril


 
 
En la posada del fracaso

Donde no hay consuelo ni ascensor
El desamparo y la humedad
Comparten colchón
Y cuando por la calle pasa
La vida como un huracán
El hombre del traje gris
Saca un sucio calendario del bolsillo
Y grita

Quién me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
Donde guardo el corazón

La chica de bup casi todas
Las asignaturas suspendió
El curso que preñada
Aquel chaval la dejó
Y cuando en la pizarra pasa
Lista el profe de latín
Lágrimas de desamor
Ruedan por las páginas de un bloc
Y en el escribe

Quíen me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Pero, quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
Donde guardo el corazón

El marido de mi madre
En el último tren se marchó
Con una peluquera
Veinte años menor
Y cuando exhiben esas risas
De instamatic en parís
Derrotada en el sillón
Se marchita viendo falconcrest
Mi vieja, y piensa,

Quién me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
Donde guardo el corazón.

miércoles, 11 de enero de 2012

Princesa



Entre la cirrosis
Y la sobredosis
Andas siempre, muñeca.
Con tu sucia camisa
Y, en lugar de sonrisa,
Una especie de mueca.
¿cómo no imaginarte,
Cómo no recordarte
Hace apenas dos años?
Cuando eras la princesa
De la boca de fresa,
Cuando tenías aún esa forma
De hacerme daño.
Ahora es demasiado tarde, princesa.
Búscate otro perro que te ladre, princesa.
Maldito sea el gurú
Que levantó entre tú
Y yo un silencio oscuro,
Del que ya sólo sales
Para decirme, vale,
Déjame veinte duros.
Ya no te tengo miedo
Nena, pero no puedo
Seguirte en tu viaje.
Cúantas veces hubiera dado la vida entera
Porque tú me pidieras
Llevarte el equipaje.
Ahora es demasiado tarde, princesa...
Tú que sembraste en todas
Las islas de la moda
Las flores de tu gracia,
¿cómo no ibas a verte
Envuelta en una muerte
Con asalto a farmacia?
¿con qué ley condenarte
Si somos juez y parte
Todos de tus andanzas?
Sigue con tus movidas,
Pero no pidas
Que me pase la vida
Pagándote fianzas.
Ahora es demasiado tarde, princesa
Búscate otro perro que te ladre, princesa

martes, 10 de enero de 2012

Con las manos en la masa

 
 
Siempre que vuelves a casa
me pillas en la cocina
embadurnada de harina
con las manos en la masa

niña no quiero platos finos
vengo del trabajo
y no me apetece pato chino
a ver si me aliñas
un gazpacho con su ajo y su pepino

papas con arroz, bonito con tomate
cochifrito , caldereta, migas con chocolate
cebolleta en vinagreta, morteruelo,
lacon con grelos, bacalao al pil-pil
y un poquito perejil

chiquillo que yo hice un cursillo
para Cordon bleu
eso ya lo se pero chiquilla
dame pepinillos
que yo los remojare
con una copita de ojen

papas con arroz, bonito con tomate
cochifrito, caldereta, migas con chocolate,
cebolleta en vinagreta, morteruelo,
lacon con grelos, bacalao al pil-pil
y un poquito perejil

papas con arroz,bonito con tomate,

lunes, 9 de enero de 2012

Calle Melancolía

 
 
Como quien viaja a lomos de una yegua sombría,
por la ciudad camino, no preguntéis adónde.
Busco acaso un encuentro que me ilumine el día,
y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden.
Las chimeneas vierten su vómito de humo
a un cielo cada vez más lejano y más alto.
Por las paredes ocres se desparrama el zumo
de una fruta de sangre crecida en el asfalto.

Ya el campo estará verde, debe ser Primavera,
cruza por mi mirada un tren interminable,
el barrio donde habito no es ninguna pradera,
desolado paisaje de antenas y de cables.
Vivo en el númeor siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía.

Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido,
que viene de la noche y va a ninguna parte,
así mis pies descienden la cuesta del olvido,
fatigados de tanto andar sin encontrarte.
Luego, de vuelta a casa, enciendo un cigarrillo,
ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama;
me enfado con las sombras que pueblan los pasillos
y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama.

Trepo por tu recuerdo como una enredadera
que no encuentra ventanas donde agarrarse, soy
esa absurda epidemia que sufren las aceras,
si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy.
Vivo en el númeor siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía

domingo, 8 de enero de 2012

19 días y 500 noches



Lo nuestro duró
Lo que duran dos peces de hielo
En un güisqui on the rocks,
En vez de fingir,
O, estrellarme una copa de celos,
Le dio por reír.
De pronto me vi,
Como un perro de nadie,
Ladrando, a las puertas del cielo.
Me dejó un neceser con agravios,
La miel en los labios
Y escarcha en el pelo.
Tenían razón
Mis amantes
En eso de que, antes,
El malo era yo,
Con una excepción:
Esta vez,
Yo quería quererla querer
Y ella no.
Así que se fue,
Me dejó el corazón
En los huesos
Y yo de rodillas.
Desde el taxi,
Y, haciendo un exceso,
Me tiró dos besos...
Uno por mejilla.
Y regresé
A la maldición
Del cajón sin su ropa,
A la perdición
De los bares de copas,
A las cenicientas
De saldo y esquina,
Y, por esas ventas
Del fino laina,
Pagando las cuentas
De gente sin alma
Que pierde la calma
Con la cocaína,
Volviéndome loco,
Derrochando
La bolsa y la vida
La fui, poco a poco,
Dando por perdida.
Y eso que yo,
Paro no agobiar con
Flores a maría,
Para no asediarla
Con mi antología
De sábanas frías
Y alcobas vacías,
Para no comprarla
Con bisutería,
Ni ser el fantoche
Que va, en romería,
Con la cofradía
Del santo reproche,
Tanto la quería,
Que, tardé, en aprender
A olvidarla, diecinueve días
Y quinientas noches.
Dijo hola y adiós,
Y, el portazo, sonó
Como un signo de interrogación,
Sospecho que, así,
Se vengaba, a través del olvido,
Cupido de mi.
No pido perdón,
¿para qué? si me va a perdonar
Porque ya no le importa...
Siempre tuvo la frente muy alta,
La lengua muy larga
Y la falda muy corta.
Me abandonó,
Como se abandonan
Los zapatos viejos,
Destrozó el cristal
De mis gafas de lejos,
Sacó del espejo
Su vivo retrato,
Y, fui, tan torero,
Por los callejones
Del juego y el vino,
Que, ayer, el portero,
Me echó del casino
De torrelodones.
Qué pena tan grande,
Negaría el santo sacramento,
En el mismo momento
Que ella me lo mande.
Y eso que yo,
Paro no agobiar con
Flores a maría,
Para no asediarla
Con mi antología
De sábanas frías
Y alcobas vacías,
Para no comprarla
Con bisutería,
Ni ser el fantoche
Que va, en romería,
Con la cofradía
Del santo reproche,
Tanto la quería,
Que, tardé, en aprender
A olvidarla, diecinueve días
Y quinientas noches.
Y regresé...etc.

sábado, 19 de marzo de 2011

Pongamos que hablo de Madrid



Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo,
pongamos que hablo de Madrid.

Donde el deseo viaja en ascensores,
un agujero queda para mí,
que me dejo la vida en sus rincones,
pongamos que hablo de Madrid.

Las niñas ya no quieren ser princesas,
y a los niños les da por perseguir
el mar dentro de un vaso de ginebra,
pongamos que hablo de Madrid.

Los pájaros visitan al psiquiatra,
las estrellas se olvidan de salir,
la muerte viaja en ambulancias blancas,
pongamos que hablo de Madrid.

El sol es una estufa de butano,
la vida un metro a punto de partir,
hay una jeringuilla en el lavabo,
pongamos que hablo de Madrid.

Cuando la muerte venga a visitarme,
que me lleven al sur donde nací,
aquí no queda sitio para nadie,
pongamos que hablo de Madrid.

(Cuando la muerte venga a visitarme,
no me despiertes, déjame dormir
aquí he vivido, aquí quiero quedarme
pongamos que hablo de Madrid.)
Joaquin Sabina