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viernes, 4 de diciembre de 2015

Entre Tú y Yo


Esa chica enamorada,
que me mira y no se aclara,
es la chica de mi vida,
es el sueño que buscaba,
quise que me recordaras,
y que nunca me olvidaras, ohohohoh,

ESTRIBILLO:
entre tú y yo,
un diamante es para siempre,
entre tú y yo,
nuestro amor,
es para siempre.

todo en ella me fascina,
su mirada me domina,
cada vez que yo la veo,
pienso cuanto la deseo,
quise que me recordaras,
y que nunca me olvidaras,

ESTRIBILLO(3)

lunes, 13 de agosto de 2012

Aquí no hay playa


Podéis tener Retiro, Casa Campo y Ateneo,
podéis tener mil cines, mil teatros, mil museos,
podéis tener Corrala, organillos y chulapas,
pero al llegar agosto, ¡vaya, vaya!,
aquí no hay playa.
¡Vaya, vaya!
No hay playa.
¡Vaya, vaya!

Podéis decir a gritos que es la capital de Europa,
podéis ganar la Liga, podéis ganar la Copa,
afirmaréis seguros que es la capital de España…
Podéis tener hipódromo, Jarama y Complutense
y , al lado, la Moncloa donde siguen los de siempre,
podéis tener el mando del imperio en vuestras manos,
pero al llegar agosto y el verano…
Podéis tener la tele y los 40 Principales,
podéis tener las Cortes, organismos oficiales,
el Oso y el Madroño, Cibeles, Torrespaña…

¡Escucha, Leguina!
Podéis tener Movida ¡hace tiempo!,
Movida promovida por el Ayuntamiento,
podéis rogar a Tierno
o a Barranco o al que haya,
pero al llegar agosto, ¡vaya, vaya!…

domingo, 27 de mayo de 2012

Nacida para amar


Cállate, bésame, hazme creer que todo sigue igual
Cierra los ojos por favor, dame una noche más
Cállate, ámame, dame de plazo hasta la aurora
Si no te puedo hacer feliz, no me lo digas ahora

Nacida para amar, quisiera unirme a tu camino
Y caminar por tu destino, besar tus huellas, amar tu signo
Nacida para amar

Ya lo sé, es tarde ya
Gracias por este cuerpo a cuerpo
Si no te vuelvo a ver, mi amor
Gracias por todos tus besos

Nacida para amar, quisiera unirme a tu camino
Y caminar por tu destino, besar tus huellas, amar tu signo

Nacida para amar, llevo en mi piel la primavera
Y en mis caricias luna llena y mucho más amor del que quisiera
Nacida para amar.

jueves, 5 de enero de 2012

La Puerta de Alcalá



Acompaño a mi sombra por la avenida
mis pasos se pierden entre tanta gente
busco una Puerta, una salida
donde convivan pasado y presente.
De pronto me paro, alguien me observa
levanto la vista y me encuentro con ella.
Ah! y ahí está, y ahí está
Ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.

Una mañana fría llegó
Carlos III con aire insigne
y se quitó el sombrero muy lentamente
bajó de su caballo
con voz profunda le dijo a su lacayo:
ahí está, la Puerta de Alcalá.
Ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.

... con casaca, monarcas de otras tierras
farrones que llegan inventando la guerra
milicias que resisten bajo el "no pasarán"
y el sueño eterno, como viene se vá.
Y ahí está, ahí está, la Puerta de Alcalá.
Ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.

Todos los tiranos se abrazan como hermanos
exhibiendo a la gente sus calvas indecentes
manadas de macantes, doscientos estudiantes
inician la revuelta, son los años 60.
Y ahí está, ahí está, la Puerta de Alcalá.
Ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.

Un travesti perdido, un guardia pendenciero
pelos colorados, chichecas en los cueros
rockeros, insurgentes modernos, complacientes
poetas y colgados.
Y ahí está, ahí está, la Puerta de Alcalá.
Ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.

Miro de frente y me pierdo en sus ojos
sus arcos me vigilan, su sombra me acompaña
no intento esconderme, nadie la engana
toda la vida pasa por su mirada.
Mírala, mírala, mírala,
mírala, mírala, mírala
la Puerta de Alcalá.
Mírala, mírala, mírala,
mírala, mírala, mírala
la Puerta de Alcalá.

miércoles, 4 de enero de 2012

España camisa blanca



España camisa blanca de mi esperanza
reseca historia que nos abraza
por acercarse sólo a mirarla.
Paloma buscando cielos más estrellados
donde entendernos sin destrozarnos
donde sentarnos y conversar.

España camisa blanca de mi esperanza
la negra pena nos amenaza
la pena deja plomo en las alas.
Quisiera poner el hombro y pongo palabras
que casi siempre acaban en nada
cuando se enfrentan al ancho mar.

España camisa blanca de mi esperanza
a veces madre y siempre madastra;
navaja, barro, clavel, espada.
Nos haces siempre a tu imagen y semejanza
lo bueno y malo que hay en tu estampa
de peregrina a ningún lugar.

España camisa blanca de mi esperanza
de fuera a adentro, dulce o amarga
de olor a incienso, de cal y caña.
Quién puso el desasociego en nuestras entrañas
nos hizo libres pero sin alas
nos dejos el hambre y se llevó el pan.

España camisa blanca de mi esperanza
aquí me tienes nadie me manda
quererte tanto me cuesta nada.
Nos haces siempre a tu imagen y semejanza
lo bueno y malo que hay en tu estampa
de peregrina a ningún lugar.

martes, 3 de enero de 2012

Sólo le pido a Dios



Sólo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente
que la resaca muerte no me encuentre
vacía y sola sin haber hecho lo suficiente.

Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente
que no me abofetee la otra mejilla
después de que una garra me arañó esta suerte.

Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente,
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.
Es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.

Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente
si un traidor puede más que unos cuantos
que esos cuantos no lo olviden fácilmente.

Sólo le pido a Dios
que el futuro no me sea indiferente
desauciado está el que tiene que marcharse
a vivir una cultura diferente.

Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente,
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.
Es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.

lunes, 2 de enero de 2012

Agapimú



Tiemblas amor mío
como una gota de rocío
agapimú.
Entras en mi cuerpo
como la lluvia entra en mi huerto
agapimú.

Nombras tú mi nombre
como jamás lo dijo un hombre
agapimú.
Tocas mi cintura
como la hiedra toca altura
agapimú.

Eres el viento que no cesa,
eres el peso que no pesa,
eres fuego y frío
ni más, ni menos amor mío,
agapimú, agapimú, agapimú,
agapimú, agapimú, agapimú.

Me hablas al oído
y todo tiene otro sentido
agapimú.
Y me siento nueva
como la nieve cuando nieva
agapimú.

Dices que me quieres
con una fuerza que me hiere
agapimú.
Y me siento entera
como una blanca primavera
agapimú.

Eres el mar cuando se enfada,
eres la noche iluminada,
eres como el río
que va regando el amor mío
agapimú, agapimú, agapimú,
agapimú, agapimú, agapimú.

Quédate conmigo
que pongo al cielo por testigo
agapimú.
Quédate a mi lado
tengo el amor por aliado
agapimú.

Eres el sol cuando amanece,
eres la espiga cuando crece,
eres fuego y frío
ni más, ni menos amor mío,
agapimú, agapimú, agapimú,
agapimú, agapimú, agapimú.

domingo, 1 de enero de 2012

El hombre del piano


Esta es la historia de un sábado, de no importa que mes, y de un hombre sentado al piano de no importa que viejo café.

Toma el vaso y le tiemblan las manos, apestando entre humo y sudor, y se agarra a su tabla de naufrago, volviendo a su eterna canción.

Toca otra vez, viejo perdedor, haces que me sienta bien, es tan triste la noche en que tu canción sabe a derrota y a miel.

Cada vez que el espejo en la pared le devuelve más joven la piel, se le encienden los ojos y su niñez viene a tocar junto a él.

Pero siempre hay borrachos con babas, que le recuerdan quien fue, el más joven maestro al piano vencido por una mujer.

Ella siempre temió echar raíces, que pudieran sus alas cortar y en las jaula metida, la vida se le iba y quizo sus fuerzas probar.

No lamenta que de malos pasos, aunque nunca desea su mal, pero a ratos con furia golpea el piano y hay algunos que le han visto llorar.

Toca otra vez, viejo perdedor, haces que me sienta bien, es tan triste la noche en que tu canción sabe a derrota y a miel.

El micrófono huele a cerveza y el calor se podría tocar, solitarios oscuros, buscando pareja, apurándose un sábado más.

Hay un hombre aferrado a un piano la emoción empapada en alcohol, y una voz que le dice:
"pareces cansado, y aún, no ha salido ni el sol".

Toca otra vez, viejo perdedor, haces que me sienta bien, es tan triste la noche en que tu canción sabe a derrota y a miel.