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lunes, 27 de junio de 2016

El hombre del piano


Esta es la historia de un sábado
de no importa que mes
Y de un hombre sentado al piano
de no importa que viejo café.

Toma el vaso y le tiemblan las manos
apestando entre humo y sudor
y se agarra a su tabla de náufrago
volviendo a su eterna canción

Toca otra vez viejo perdedor
haces que me sienta bien
es tan triste la noche que tu canción
sabe a derrota y a miel

Cada vez que el espejo de la pared
le devuelve más joven la piel
se le encienden los ojos y su niñez
viene a tocar junto a él
Pero siempre hay borrachos con babas
que le recuerdan quién fue
el más joven maestro al piano
vencido por una mujer

Ella siempre temió echar raíces
que pudieran sus alas cortar
y en la jaula metida, la vida se le iba
y quiso sus fuerzas probar
No lamenta que dé malos pasos
aunque nunca desea su mal
Pero a ratos con furia golpea el piano
y hay algunos que le han visto llorar

Toca otra vez viejo perdedor
haces que me sienta bien
es tan triste la noche que tu canción
sabe a derrota y a miel

El micrófono huele a cerveza
y el calor se podría cortar
solitarios oscuros buscando pareja
apurándose un sábado más

Hay un hombre aferrado a un piano
la emoción empapada en alcohol
y una voz que le dice: "pareces cansado"
y aún no ha salido ni el Sol

Toca otra vez viejo perdedor
haces que me sienta bien
es tan triste la noche que tu canción
sabe a derrota y a miel

sábado, 7 de enero de 2012

Lía



Lía con tu pelo,
Un edredón de terciopelo,
Que me pueda guarecer
Si me encuentra en cueros el amanecer.
Lía entre tus labios a los míos
Respirando en el vacío aprenderé
Como por la boca muere y mata el pez.
Lías telarañas que enmarañan mi razón
Que te quiero mucho y sin ton ni son.
Lías cada día con el día posterior
Y entre día y día

Lía con tus brazos, un nudo de dos lazos
Que me ate a tu pecho, amor.
Lía con tus besos la parte de mis sesos
Que manda en mi corazón.

Lías tus miradas a mi falda por debajo de mi espalda y digo yo
Que mejor que el ojo pongas la intención
Líame a la pata de la cama, no te quedes con las ganas
De saber cuanto amor nos cabe de una sola vez.
Lías cigarrillos de cariño y sin papel
Para que los fume dentro de tu piel
Lías la cruceta de esta pobre marioneta
Y entre lío y lió, lía Lía

Lía con tus brazos, un nudo de dos lazos
Que me ate a tu pecho, amor.
Lía con tus besos la parte de mis sesos
Que manda en mi corazón.

Lías cada día con el día posterior
Y entre día y día lía

Lía con tus brazos, un nudo de dos lazos
Que me ate a tu pecho, amor.
Lía con tus besos la parte de mis cesos
Que manda en mi corazón.

viernes, 6 de enero de 2012

Contamíname



Cuentame el cuento del árbol frágil y los desiertos;
de las mezquitas de tus abuelos.
Dame los ritmos de las darbucas y los secretos,
que hay en los libros que yo no leo.

(Estribillo)
Contamíname, pero no con el humo que asfixia el aire,
ven, pero si con tus ojos y con tus bailes.
Ven, pero no con la rabia y los malos sueños,
Pero si con los labios que anuncian besos.
Contamíname, mezclate conmigo,
que bajo mi rama tendras amigo.
Contamíname, mezclate conmigo,
que bajo mi rama tendras amigo.

Cuentame el cuento de las cadenas que te trajeron;
de los tratados y los viajeros.
Dame los ritmos de los tambores y los voceros,
del barrio antiguo y del barrio nuevo.

(Estribillo)

Cuéntame el cuento de los que nunca se descubrieron;
del Río Verde y de los foleros.
Dame los ritmos de los buzuquis y de los ojos negros,
de la ensequieta y del hechizero.

(Estribillo)

jueves, 5 de enero de 2012

La Puerta de Alcalá



Acompaño a mi sombra por la avenida
mis pasos se pierden entre tanta gente
busco una Puerta, una salida
donde convivan pasado y presente.
De pronto me paro, alguien me observa
levanto la vista y me encuentro con ella.
Ah! y ahí está, y ahí está
Ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.

Una mañana fría llegó
Carlos III con aire insigne
y se quitó el sombrero muy lentamente
bajó de su caballo
con voz profunda le dijo a su lacayo:
ahí está, la Puerta de Alcalá.
Ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.

... con casaca, monarcas de otras tierras
farrones que llegan inventando la guerra
milicias que resisten bajo el "no pasarán"
y el sueño eterno, como viene se vá.
Y ahí está, ahí está, la Puerta de Alcalá.
Ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.

Todos los tiranos se abrazan como hermanos
exhibiendo a la gente sus calvas indecentes
manadas de macantes, doscientos estudiantes
inician la revuelta, son los años 60.
Y ahí está, ahí está, la Puerta de Alcalá.
Ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.

Un travesti perdido, un guardia pendenciero
pelos colorados, chichecas en los cueros
rockeros, insurgentes modernos, complacientes
poetas y colgados.
Y ahí está, ahí está, la Puerta de Alcalá.
Ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.

Miro de frente y me pierdo en sus ojos
sus arcos me vigilan, su sombra me acompaña
no intento esconderme, nadie la engana
toda la vida pasa por su mirada.
Mírala, mírala, mírala,
mírala, mírala, mírala
la Puerta de Alcalá.
Mírala, mírala, mírala,
mírala, mírala, mírala
la Puerta de Alcalá.

miércoles, 4 de enero de 2012

España camisa blanca



España camisa blanca de mi esperanza
reseca historia que nos abraza
por acercarse sólo a mirarla.
Paloma buscando cielos más estrellados
donde entendernos sin destrozarnos
donde sentarnos y conversar.

España camisa blanca de mi esperanza
la negra pena nos amenaza
la pena deja plomo en las alas.
Quisiera poner el hombro y pongo palabras
que casi siempre acaban en nada
cuando se enfrentan al ancho mar.

España camisa blanca de mi esperanza
a veces madre y siempre madastra;
navaja, barro, clavel, espada.
Nos haces siempre a tu imagen y semejanza
lo bueno y malo que hay en tu estampa
de peregrina a ningún lugar.

España camisa blanca de mi esperanza
de fuera a adentro, dulce o amarga
de olor a incienso, de cal y caña.
Quién puso el desasociego en nuestras entrañas
nos hizo libres pero sin alas
nos dejos el hambre y se llevó el pan.

España camisa blanca de mi esperanza
aquí me tienes nadie me manda
quererte tanto me cuesta nada.
Nos haces siempre a tu imagen y semejanza
lo bueno y malo que hay en tu estampa
de peregrina a ningún lugar.

martes, 3 de enero de 2012

Sólo le pido a Dios



Sólo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente
que la resaca muerte no me encuentre
vacía y sola sin haber hecho lo suficiente.

Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente
que no me abofetee la otra mejilla
después de que una garra me arañó esta suerte.

Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente,
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.
Es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.

Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente
si un traidor puede más que unos cuantos
que esos cuantos no lo olviden fácilmente.

Sólo le pido a Dios
que el futuro no me sea indiferente
desauciado está el que tiene que marcharse
a vivir una cultura diferente.

Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente,
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.
Es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.

lunes, 2 de enero de 2012

Agapimú



Tiemblas amor mío
como una gota de rocío
agapimú.
Entras en mi cuerpo
como la lluvia entra en mi huerto
agapimú.

Nombras tú mi nombre
como jamás lo dijo un hombre
agapimú.
Tocas mi cintura
como la hiedra toca altura
agapimú.

Eres el viento que no cesa,
eres el peso que no pesa,
eres fuego y frío
ni más, ni menos amor mío,
agapimú, agapimú, agapimú,
agapimú, agapimú, agapimú.

Me hablas al oído
y todo tiene otro sentido
agapimú.
Y me siento nueva
como la nieve cuando nieva
agapimú.

Dices que me quieres
con una fuerza que me hiere
agapimú.
Y me siento entera
como una blanca primavera
agapimú.

Eres el mar cuando se enfada,
eres la noche iluminada,
eres como el río
que va regando el amor mío
agapimú, agapimú, agapimú,
agapimú, agapimú, agapimú.

Quédate conmigo
que pongo al cielo por testigo
agapimú.
Quédate a mi lado
tengo el amor por aliado
agapimú.

Eres el sol cuando amanece,
eres la espiga cuando crece,
eres fuego y frío
ni más, ni menos amor mío,
agapimú, agapimú, agapimú,
agapimú, agapimú, agapimú.

domingo, 1 de enero de 2012

El hombre del piano


Esta es la historia de un sábado, de no importa que mes, y de un hombre sentado al piano de no importa que viejo café.

Toma el vaso y le tiemblan las manos, apestando entre humo y sudor, y se agarra a su tabla de naufrago, volviendo a su eterna canción.

Toca otra vez, viejo perdedor, haces que me sienta bien, es tan triste la noche en que tu canción sabe a derrota y a miel.

Cada vez que el espejo en la pared le devuelve más joven la piel, se le encienden los ojos y su niñez viene a tocar junto a él.

Pero siempre hay borrachos con babas, que le recuerdan quien fue, el más joven maestro al piano vencido por una mujer.

Ella siempre temió echar raíces, que pudieran sus alas cortar y en las jaula metida, la vida se le iba y quizo sus fuerzas probar.

No lamenta que de malos pasos, aunque nunca desea su mal, pero a ratos con furia golpea el piano y hay algunos que le han visto llorar.

Toca otra vez, viejo perdedor, haces que me sienta bien, es tan triste la noche en que tu canción sabe a derrota y a miel.

El micrófono huele a cerveza y el calor se podría tocar, solitarios oscuros, buscando pareja, apurándose un sábado más.

Hay un hombre aferrado a un piano la emoción empapada en alcohol, y una voz que le dice:
"pareces cansado, y aún, no ha salido ni el sol".

Toca otra vez, viejo perdedor, haces que me sienta bien, es tan triste la noche en que tu canción sabe a derrota y a miel.

sábado, 14 de mayo de 2011

La Puerta de Alcalá



Acompaño a mi sombra por la avenida
mis pasos se pierden entre tanta gente
busco una Puerta, una salida
donde convivan pasado y presente.
De pronto me paro, alguien me observa
levanto la vista y me encuentro con ella.
Ah! y ahí está, y ahí está
Ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.

Una mañana fría llegó
Carlos III con aire insigne
y se quitó el sombrero muy lentamente
bajó de su caballo
con voz profunda le dijo a su lacayo:
ahí está, la Puerta de Alcalá.
Ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.

... con casaca, monarcas de otras tierras
farrones que llegan inventando la guerra
milicias que resisten bajo el "no pasarán"
y el sueño eterno, como viene se vá.
Y ahí está, ahí está, la Puerta de Alcalá.
Ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.

Todos los tiranos se abrazan como hermanos
exhibiendo a la gente sus calvas indecentes
manadas de macantes, doscientos estudiantes
inician la revuelta, son los años 60.
Y ahí está, ahí está, la Puerta de Alcalá.
Ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.

Un travesti perdido, un guardia pendenciero
pelos colorados, chichecas en los cueros
rockeros, insurgentes modernos, complacientes
poetas y colgados.
Y ahí está, ahí está, la Puerta de Alcalá.
Ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.

Miro de frente y me pierdo en sus ojos
sus arcos me vigilan, su sombra me acompaña
no intento esconderme, nadie la engana
toda la vida pasa por su mirada.
Mírala, mírala, mírala,
mírala, mírala, mírala
la Puerta de Alcalá.
Mírala, mírala, mírala,
mírala, mírala, mírala
la Puerta de Alcalá.
Ana Belén/Victor Manuel