lunes, 17 de octubre de 2011

Una sirena en la Alhambra



En las arboledas de la noche clara,

hay una sirena cantando en la Alhambra.

-¿Qué quieres? -le dice el lirio.

-¿Qué te pasa? -la azucena.

-Que me he perdido en los ojos de un capitán de goleta,
Vino por el río una madrugada.
La trajo un suspiro de Sierra Nevada.

Ni la rosa, ni el rocío, ni el arrayán,

ni la fuente, ni la zumaya,

ni el mirlo le quitan su pena verde.

Llevadme pa'la Caleta que me muero tierra adentro.

Llevadme pa'la Caleta, burgaillos y cangrejos.

Llevadme pa'la Caleta que me muero tierra adentro.
Con la luna blanca, en la noche fría,

cree que es la Bahía los chopos de plata,

que la nieve son esteros, que las espigas erizos,

que los cipreses veleros, del Puerto del Paraíso.

Habla con los mirlos y con las palomas

de los camarones y las caracolas del Faro

del astillero del cazón y la caballa

de los tangos marineros que cantan las gaditanas.

Llevadme pa'la Caleta que me muero tierra adentro.

Llevadme pa´la Caleta burgaillos y cangrejos,

Llevadme pa'la Caleta que me muero tierra adentro.
Ay, vámonos, pa Caí. Ay, con los salineros.

A ver las Puertas del Mar y el azul de los esteros,

las lapas, las caracolas, los burgaillos

y los cangrejos, las bocas,

los langostinos y el vaporcito del Puerto.
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